Para todo el que haya visto alguna vez una carrera de la NASCAR, el instante en el que los pilotos entran en la línea de boxes para hacer su parada es, sin lugar a dudas, uno de los momentos más espectaculares. Justo antes de detener el coche, los siete hombres del equipo que se encargan del cambio de gomas y del repostaje, saltan desde el muro y entran en acción.

Aunque puede haber pequeñas variaciones, vamos a explicar paso a paso lo que ocurre en una parada en boxes normal, y cual es la labor de cada uno de los miembros del equipo durante el cambio de los cuatro neumáticos.

 La etapa fundamental del pit stop comienza cuando el coche alcanza la primera línea de su box, que delimita el área destinada para el trabajo en boxes del equipo. Según la reglamentación de la NASCAR, los miembros del equipo no pueden abandonar el muro hasta que el coche haya pisado esa línea. En el instante en el que el coche rueda sobre la línea, los siete integrantes del equipo saltan al asfalto.

En la parte delantera, tanto el encargado del cambio de neumáticos delanteros como el hombre que lleva las gomas, se colocan rápidamente en posición, para esperar a que el coche se detenga, y comenzar con el cambio de la rueda delantera derecha. Al mismo tiempo, el hombre que lleva el gato se posiciona en el lado derecho del coche, y lo coloca en la posición exacta para iniciar la elevación.

Justo en el momento en el que las ruedas posteriores del coche cruzan la línea, los encargados del cambio de neumáticos traseros saltan del muro y esperan a que el coche termine de frenar para cruzar hacia la parte derecha. Mientras, el encargado del repostaje  se acercará a su puesto nada más detenerse el vehículo.

Al pararse el coche, el encargado del gato acciona este por primera vez, y los encargados del cambio de ruedas utilizan las pistolas neumáticas para aflojar las tuercas.

Tras “enchufar” la lata de combustible al depósito y vaciarla en unos segundos, el encargado del repostaje retorna al muro a recoger el segundo envase, que hasta entonces sujeta su compañero.

El encargado del neumático delantero, soltará las cinco tuercas, dejará la pistola en el suelo, y retirará el neumático usado. En ese momento, dejará espacio para que su compañero coloque la nueva rueda en su sitio, mientras coge de nuevo la pistola.

Después de apretar el botón para que la pistola gire en sentido contrario, apretará las cinco tuercas, pegadas en su sitio previamente, en la nueva rueda.

El encargado del cambio en la parte de atrás inicia el procedimiento con un pequeño retraso respecto a su compañero de la parte delantera, ya que mientras estos esperan a que el coche se detenga situados en posición, detrás deben acercarse una vez que el coche ha pasado. Soltadas las cinco tuercas, el encargado de la pistola se echa hacia atrás para que el hombre del gato retire la goma usada, y para que el compañero que coloca la rueda de repuesto tenga espacio. Con el nuevo neumático en su sitio, apretará las cinco tuercas con la pistola. Con la ayuda del encargado del gato, se gana el tiempo perdido antes al esperar a que pase la parte trasera del coche.

Una vez que las nuevas ruedas están colocadas, y los encargados de las pistolas han apretado la primera tuerca, sus compañeros corren con las gomas usadas de la parte derecha hacia el muro, para coger allí los recambios de la parte izquierda.

En el momento en el que las tuercas de la parte derecha están apretadas, tanto los encargados de las pistolas como el hombre del gato, corren hacia la parte izquierda del coche.

El encargado de colocar el neumático delantero esperará pegado al muro a que pase el portador del gato, dejándole todo el espacio posible.

Simultáneamente, el miembro del equipo encargado de las ruedas traseras tendrá que arreglárselas pasando por un pequeño hueco, abierto entre los encargados del repostaje, el propio coche y el muro. Justo después de que haya pasado, la segunda lata de combustible se colocará en su sitio, para terminar de llenar el depósito.

En la parte izquierda, los encargados de las pistolas las usarán para aflojar las cinco tuercas. Ambos las dejarán en el suelo, retirarán los neumáticos usados, y esperarán a que sus compañeros coloquen los nuevos en su lugar. En ese momento, cogerán de nuevo las pistolas, pulsarán el botón, y apretarán las cinco tuercas de la nueva rueda para fijarla en su lugar.

Mientras sus compañeros aflojan las tuercas de la parte izquierda, el hombre del gato lo coloca en su sitio, y lo acciona bombeando la barra hacia abajo. En esta ocasión, la elevación del coche se logra utilizando el gato dos veces, ya que la parte izquierda del coche pesa más que la derecha, debido a la posición del piloto.

Cuando la segunda lata de combustible termina de vaciarse, el compañero del encargado del repostaje agita la primera lata vacía, para indicar al resto del equipo que el depósito está lleno.

Una vez que el hombre del gato comprueba que el depósito está lleno, y ambas ruedas  fijadas, acciona el mecanismo que baja el gato, dando por concluida la parada.

Todo el proceso descrito se realiza en unos 13 segundos.

Por supuesto, existen variaciones, dependiendo de si es necesario algún ajuste en el coche, o si se realizan paradas cambiando solamente dos neumáticos, o únicamente repostando.

A partir de ahora, entenderemos un poquito más lo que ocurre en el caos denominado pit stop.

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